Un sistema en cuatro pasos que funciona mientras tú te dedicas a lo que realmente importa.
Antes de enviar nada, dedicamos tiempo a entender exactamente a quién quieres llegar. Sector, tamaño de empresa, zona geográfica, facturación aproximada, tipo de servicio que necesitan.
Cuanto más específico sea este perfil, más efectiva es la campaña. No buscamos volumen, buscamos encaje.
Esta conversación inicial suele durar 30–45 minutos y es completamente gratuita. Si al final no tiene sentido trabajar juntos, no pasa nada.
Con el perfil definido, uso sistemas automatizados para encontrar empresas que encajen. Extraigo nombre, web, email de contacto, teléfono y perfil de LinkedIn del decisor cuando es posible.
No compro listas. Construyo bases de datos propias para cada cliente, con datos actualizados y verificados. Esto marca una diferencia enorme en la tasa de entrega y apertura.
En una semana típica puedo tener 300–500 empresas cualificadas y verificadas listas para contactar.
Escribo emails personalizados para tu sector y tu propuesta de valor. No son plantillas genéricas — cada mensaje está pensado para resonar con el perfil al que se dirige.
La secuencia incluye el email inicial, un seguimiento a los 4 días si no hay respuesta, y un tercer contacto por LinkedIn cuando aplica. Todo automatizado, todo medido.
Los emails se envían desde tu dominio o desde un dominio de campaña, según acordemos. El receptor ve un mensaje de tu agencia, no de una herramienta externa.
Cuando alguien responde con interés, te lo notifico de inmediato. Según el plan contratado, puedo gestionar esa primera respuesta en tu nombre o derivártela directamente para que la gestiones tú.
Cada semana recibes un informe con los datos de la campaña: enviados, aperturas, respuestas, estado de cada lead. Sin humo, sin interpretaciones — solo datos reales.
En el plan Full-stack, agenda la reunión directamente en tu calendario. Tú solo tienes que aparecer a la hora acordada.
El outreach directo contacta a empresas que no están buscando agencias activamente. Llegas antes de que empiecen a comparar.
Cada email enviado, cada apertura, cada respuesta queda registrada. No hay forma de esconder si algo no funciona.
Si no hay reuniones en 30 días, no cobro. No es marketing — es el modelo de negocio. Mi interés está completamente alineado con el tuyo.
Hablas directamente conmigo. No hay account managers ni equipos intermedios. Yo construyo el sistema y yo lo ejecuto.
Empieza con una campaña de 30 días. Si funciona, seguimos. Si no, no hay penalizaciones ni compromisos a largo plazo.
Más de 1.300 empresas contactadas en campañas anteriores con una tasa de apertura superior al 37%. El sistema ya funciona.
Cuéntame en qué punto está vuestra captación ahora mismo y lo vemos juntos.